¿Una bacteria podría estar relacionada con la endometriosis?

Un estudio encontró una mayor presencia de Fusobacterium en el endometrio de mujeres con endometriosis y abrió una nueva línea de investigación sobre el papel del microbioma en la enfermedad.

La endometriosis es una enfermedad compleja. Aunque existen mecanismos ampliamente estudiados, todavía quedan muchas preguntas sobre por qué algunas mujeres desarrollan la enfermedad y otras no.

En los últimos años, la investigación comenzó a prestar especial atención a un nuevo protagonista: el microbioma.

En este contexto, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Nagoya, Japón, publicado en Science Translational Medicine, analizó la posible relación entre una bacteria llamada Fusobacterium y el desarrollo de la endometriosis.

Un hallazgo que llamó la atención

Los investigadores analizaron muestras de mujeres con y sin endometriosis y encontraron Fusobacterium en el endometrio de aproximadamente el 64% de las pacientes con endometriosis, frente a menos del 10% de las mujeres del grupo control.

La diferencia fue significativa y llevó a los investigadores a estudiar si esta asociación podía tener algún papel en el desarrollo de la enfermedad.

Pero hay una diferencia fundamental entre encontrar una bacteria con mayor frecuencia y demostrar que esa bacteria causa la enfermedad.

¿Qué hicieron los investigadores?

El estudio no se limitó a observar la presencia de Fusobacterium.

También realizaron experimentos para intentar comprender qué podía ocurrir a nivel celular.

Según los resultados, la infección por Fusobacterium podría activar una vía relacionada con el factor de crecimiento transformante beta (TGF-β) y favorecer la transformación de fibroblastos endometriales en células con características de miofibroblastos.

Estas células adquirieron, en los experimentos realizados, características que podrían favorecer la proliferación, adhesión y migración celular.

En otras palabras, los investigadores proponen un posible mecanismo mediante el cual esta bacteria podría contribuir al desarrollo de las lesiones endometriósicas.

¿Y qué pasó cuando eliminaron la bacteria?

Esta es probablemente la parte más llamativa del estudio.

Los investigadores utilizaron un modelo animal de endometriosis y observaron que la inoculación con Fusobacterium se asociaba con un aumento de las lesiones endometriósicas.

Posteriormente, administraron antibióticos y observaron una reducción tanto en el número como en el peso de las lesiones en ese modelo experimental.

Esto llevó a los autores a plantear que la eliminación de Fusobacterium podría representar, en el futuro, una posible estrategia terapéutica.

Pero atención: ¿esto significa que la endometriosis se trata con antibióticos?

No.

Este es el punto más importante para interpretar correctamente el estudio.

Los resultados muestran una asociación en pacientes y un posible mecanismo causal en modelos experimentales, pero no demuestran que administrar antibióticos a mujeres con endometriosis sea actualmente un tratamiento eficaz o indicado.

Los experimentos terapéuticos fueron realizados en modelos animales, no como un tratamiento clínico establecido en pacientes.

Por eso, no podemos trasladar directamente estos resultados a la práctica médica.

Entonces, ¿qué nos aporta este estudio?

Principalmente, una nueva hipótesis.

Hasta ahora, gran parte de la investigación sobre endometriosis se ha concentrado en mecanismos hormonales, inflamatorios, inmunológicos y genéticos.

El trabajo de Nagoya aporta evidencia para explorar también la relación entre microbioma, inflamación y desarrollo de las lesiones endometriósicas.

Y esto podría ser especialmente interesante para comprender por qué la menstruación retrógrada, por sí sola, no explica el desarrollo de endometriosis en todas las mujeres.

¿Estamos ante una nueva causa de la endometriosis?

Todavía no podemos afirmarlo.

El estudio aporta evidencia de que Fusobacterium podría tener un papel en determinados mecanismos relacionados con la enfermedad, pero la endometriosis es una patología multifactorial y compleja.

Encontrar una asociación importante no significa que exista una única causa.

Tampoco significa que todas las pacientes con endometriosis tengan esta bacteria ni que eliminarla vaya a prevenir o curar la enfermedad.

¿Qué podría pasar en el futuro?

Si estos resultados se confirman en investigaciones posteriores, podrían abrirse nuevas líneas de investigación:

  • comprender mejor el papel del microbioma en la endometriosis;
  • identificar posibles biomarcadores;
  • estudiar nuevas estrategias terapéuticas;
  • investigar si determinadas alteraciones del microbioma están asociadas a determinados tipos de enfermedad;
  • y eventualmente desarrollar tratamientos dirigidos a mecanismos específicos.

Pero todavía queda mucho por investigar

En endometriosis, entender mejor la enfermedad es también el primer paso para encontrar mejores formas de diagnosticarla y tratarla.

Fuente: Muraoka A. et al. Fusobacterium infection facilitates the development of endometriosis through the phenotypic transition of endometrial fibroblasts. Science Translational Medicine. 2023;15(700):eadd1531. DOI: 10.1126/scitranslmed.add1531.

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